- Roberto...-dije yo con cara de boba
- Hola, ¿Que haces aquí?- respondió con cara de desprecio
Y ahí ocurrió. No sé como pasó, fue inesperado y de esos momentos en que dan ganas de que no haya pasado, de retroceder el tiempo...como cuando te caga una paloma en la cabeza, muy parecido a eso. Me arrodillé en el piso a llorar, me puse incluso las manos en la cara y él me cerró la puerta de su vida, para siempre. Luego, vi el florero de su pasillo, estaba al lado del ascensor y desde ahí lo tiré hacia la puerta cerrada y estalló en mil pedazos. Se manchó de tierra todo el piso y la puerta, toda embarrada, despertó en mí ese placer que había venido a buscar. Luego le di una patada a la puerta muy fuerte y me fui.
En el ascensor, comencé a reír como una villana de películas y en el piso 4, por mi fantástica suerte, entra alguien. Me queda mirando y me dice "¿No eres tú la chica ballena?". Y ahí me quedó claro que el mundo estaba en contra de mí, absolutamente todos, sin excepción. Es que de verdad estoy sola, muy sola. Creo que hasta los perros se alejan de mí, al notar mi presencia....bueno, en realidad eso es bastante exagerado y no creo que sea así realmente. La cosa es que mi familia está muy lejos y solo llama ocasionalmente; así como en mi cumpleaños y en navidad, tan solo a veces en año nuevo. ¿Amigas? Bueno, unas cuantas con las cuales me junto a veces y vamos a los happy hours después de la oficina. Pero ellas no son tan íntimas, tan solo compartimos opiniones y cosas por el estilo, que se yo...pelambres. Y esa es mi triste vida, "forever alone", ya lo sé.
No me considero una chica francamente fea, tengo lo mío...solo que la grasa no me favorece mucho y a veces creo que de verdad soy una ballena. Tengo el cabello negro como el común de las chilenas y mis curvas pronunciadas, bueno, MUY pronunciadas. Quizás es por eso que algunos chicos si se han fijado en mí, pero ellos han resultado, todos, sin excepción; unos verdaderos canallas. De los tres pretendientes que he tenido, dos me han engañado con otras mujeres y el otro...estaba loco. No quisiera darles la lata de escuchar como eran y el asco que fue vivir con ellos, por sus costumbres de cavernícola.
En el ascensor, comencé a reír como una villana de películas y en el piso 4, por mi fantástica suerte, entra alguien. Me queda mirando y me dice "¿No eres tú la chica ballena?". Y ahí me quedó claro que el mundo estaba en contra de mí, absolutamente todos, sin excepción. Es que de verdad estoy sola, muy sola. Creo que hasta los perros se alejan de mí, al notar mi presencia....bueno, en realidad eso es bastante exagerado y no creo que sea así realmente. La cosa es que mi familia está muy lejos y solo llama ocasionalmente; así como en mi cumpleaños y en navidad, tan solo a veces en año nuevo. ¿Amigas? Bueno, unas cuantas con las cuales me junto a veces y vamos a los happy hours después de la oficina. Pero ellas no son tan íntimas, tan solo compartimos opiniones y cosas por el estilo, que se yo...pelambres. Y esa es mi triste vida, "forever alone", ya lo sé.
No me considero una chica francamente fea, tengo lo mío...solo que la grasa no me favorece mucho y a veces creo que de verdad soy una ballena. Tengo el cabello negro como el común de las chilenas y mis curvas pronunciadas, bueno, MUY pronunciadas. Quizás es por eso que algunos chicos si se han fijado en mí, pero ellos han resultado, todos, sin excepción; unos verdaderos canallas. De los tres pretendientes que he tenido, dos me han engañado con otras mujeres y el otro...estaba loco. No quisiera darles la lata de escuchar como eran y el asco que fue vivir con ellos, por sus costumbres de cavernícola.